Joaquina costura y sueña

Conocí a Joaquina cuando mi sastre me había fallado, sin disculpa ni pena, en la confección de unos uniformes que debía presentar con premura. Ella hizo el trabajo de una semana en dos días, con serenidad y sin aspavientos. Me salvó de un lío y mientras revisábamos las prendas, le pregunté su historia. Acá laSigue leyendo «Joaquina costura y sueña»

Alcira

Tupiceña, muchas arrugas, pocas canas, ni un diente, energía al 100%. “Cuando era niña y había luna llena, mi mamá, ponía un bañador con agua y le hacía dar el reflejo. Después, me lavaba el cabello con esa agüita, para que no tenga canas. Ahora, casi ochenta ya estoy por cumplir y mirá mi cabello,Sigue leyendo «Alcira»