El carisma de Darín

De ascendencia italiana y libanesa, este argentino es probablemente uno de los actores más queridos en el mundo latino. Está en lo del arte desde siempre, ha comido, bebido y respirado el oficio casi toda su vida. A los 10 años debutó en el teatro junto a sus padres, también actores y hasta ahora ha participado en al menos una decena de obras teatrales y cincuenta películas, además de muchas series y telenovelas.

Siempre activo, es famoso también en Twitter, donde destaca sobre todo por ayudar a quienes le piden difundir mensajes de solidaridad. Su cuenta @BombitaDarin, tiene más de 318.000 seguidores y se dedica básicamente a retuitear sobre personas desaparecidas, perros abandonados, campañas de solidaridad y su propio trabajo como actor. Sigue leyendo

Anuncios

Ana y Clemencia

Su lealtad es innegociable. Siempre de trato generoso, son las caras más queridas de la Cinemateca Boliviana. De los 42 años de su creación, Ana Sotomayor y Clemencia Nina están ni más ni menos que 31. Sus primeros salarios eran de 60 bolivianos. Llegaron cuando la salita y el repositorio que alberga el patrimonio cinematográfico más importante del país estaba en su primera infancia. Con el tiempo ya conocían a su público. Era la época en que ibas con tu carnet de estudiante o de Amigo de la Cinemateca y pagabas Bs 1,50 por ver joyas del cine en una butaca añeja, como la esquina Indaburo y Pichincha. La Clemen te veía y en lugar de preguntar qué asiento querías, te entregaba tu taquilla favorita, sabiendo qué lugar te gustaba y preguntando qué tal fue tu día, con la franqueza de quien nada espera, con la claridad del aprecio mutuo.

“El ambiente era tan familiar, tan bonito y hemos tenido unos jefes tan buenos” suspira Ana. Los recuerdos son innumerables; rememoran con lágrimas la despedida de sus queridos Pedro Susz y Norma Merlo, recordando que en épocas difíciles no dudaron en pagarles el salario de su propio bolsillo. El traslado del archivo a la nueva Cinemateca estuvo a su cargo. “Tanta confianza nos tenían que nos dejaron todo, hemos embalado cada una de las películas y las hemos traído hasta aquí, como si fueran nuestras.” Entre cuatro o cinco empleados se dividieron la catalogación de afiches y películas, “Javier dibujaba las letras de los afiches rusos, porque no sabíamos qué decían ni de qué película se trataba.” Me dicen que con Plácido, Javier y Willy cerraron el viejo archivo y crearon el nuevo y sonríen, satisfechas por el deber cumplido, a lo cual solamente cabe agradecer.

Ana y Clemen

Esta página también se publica en la revista Rascacielos.

 

Si el río suena…

Los seguidores del cine boliviano cruzamos los dedos cada vez que nos enteramos que una nueva película nacional va a ser estrenada. No es para menos. Con todo el esfuerzo que significa hacerla y la expectativa que se crea en un público ávido de verse en la pantalla grande, hay que admitir que han sido más las decepciones que las alegrías. Sin embargo, en los últimos años ha habido gratas sorpresas, sobre todo de nuevos realizadores, que reflejan nuestras historias con una mirada fresca, apelando a más ángulos de la ficción, con sentido del humor y exponiendo sus cuestionamientos con buen sentido estético y formal. En general, el guión y la dirección de actores siguen siendo nuestras mayores flaquezas a la hora de plantear un rodaje. Muchas buenas historias se diluyen en textos sin eje narrativo claramente sustentado y sin un trabajo incisivo en la dirección actoral. Sigue leyendo

Matineé, tanda y noche

Hey, milennials, cuando su madre les dice que ya están aburridas de pedirles que recojan su ropa del piso “matineé, tanda y noche” ustedes no tienen idea de qué es eso, ¿cierto? Pues anoten, eran los nombres de las funciones que las salas de cine ofrecían hace unas cuantas décadas. Matineé a las 14:30, tanda a las 19:00 y noche a las 21:30.

Sepan también que hubo un tiempo en que el cine fue un espacio de entretenimiento popular y accesible para la mayoría de la gente. Las salas se creaban en los barrios de las ciudades y los precios de las entradas eran tan bajos que de sólo recordarlos provoca disnea suspirosa. No había candy bar y, lo mejor, las películas se exhibían en su idioma original (¡aplausos!).

Continuamos con la nostalgia del 68 y es que la lista de producciones vitales de ese año es muy nutrida, por eso se hizo difícil seleccionar solamente éstas:

  1. Mina Alaska (Jorge Ruiz) Bolivia. Esta película fue hecha con material grabado varios años antes y que se creía desaparecido. Ruiz rodó escenas nuevas para completar la trama, creando una historia de aventura y suspenso que recorre buena parte del país. El maestro Alberto Villalpando se hizo cargo de la música.
  2. El color de la granada (Sergéi Parajánov) Unión Soviética. Parajánov fue un cineasta rebelde y subversivo, cuyas obras fueron censuradas por las autoridades soviéticas. A partir de extractos de poemas del protagonista, Sayat Nova, el director recarga cada escena con simbolismos y elementos surrealistas. Un recorrido por la vida del poeta armenio rebelde y la belleza de la cultura caucásica.
  3. Te amo, te amo (Alain Resnais) Una gema del cine experimental y, además francés. Un viaje a través del laberinto del tiempo, como parte de un experimento científico, que se complica y deriva en regresiones y recuerdos fragmentados.
  4. Lucía (Humberto Solás) Cuba. En palabras de su propio realizador “Lucía es una película que transcurre en tres períodos; 1895, durante la guerra de la Independencia; 1933, la guerra y el “triunfo” contra Machado y 196…, con la verdadera revolución cubana. Se enmarca en un momento en que para nosotros lo fundamental era la búsqueda de nuestras raíces.” Esta obra se proyectó nuevamente en la sección de clásicos del Festival de Cannes 2018. Un merecido homenaje a Solás, el cubano que estuvo en Bolivia hace más de 20 años, para dictar un taller de dramaturgia en Yungas.
  5. Isadora (Karel Reisz) Reino Unido. Es la biografía de la bailarina y coreógrafa Isadora Duncan, cuyo estilo único y alejado de los clásicos patrones logró cambiar el concepto que se tenía sobre el ballet clásico, por lo que es considerada como precursora de la danza moderna.
  6. La batalla de Argel (Gillo Pontecorvo) Italia. Rodada en 1966, pero premiada internacionalmente el 68 y con música de Ennio Morricone, esta película trata sobre la guerra independentista de Argel para librarse de Francia. El protagonista, un ladronzuelo de las calles, observa una ejecución en la cárcel, lo que desencadena su fuga y posterior alistamiento en el Frente de Liberación Nacional.
  7. El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner) EE.UU. Con protagonistas como Roddy McDowall y Charlton Heston, ésta es la obra sobre la cual se han hecho tantas y variopintas versiones posteriores. Este clásico de la ciencia ficción trasciende todos los tiempos, por sus planteamientos sobre el ser humano. Está ambientada en el futuro (1974) y parte de la accidentada llegada de unos astronautas a un planeta gobernado por simios de inteligencia superior, que esclavizan a humanos que no pueden hablar.
  8. Las sandalias del pescador (Michael Anderson) EE.UU. Con la actuación de Anthony Quinn, Vittorio de Sica y Laurence Olivier, entre otros grandes nombres, la película se basa en el bestseller del mismo nombre, escrito por Morris West. Cuenta la historia de un cura ucraniano, que sale de la prisión en Siberia para ir al Vaticano, donde es nombrado Cardenal.
  9. Bonnie and Clyde (Arthur Penn) EE.U. Ambientada en los años 30, dicen que podría ser la primera película del cine moderno de este país. Creo que es una de las fuentes de inspiración de Tarantino, pues como él, explota la violencia extrema como recurso para cambiar el sistema. Es la historia de una joven pareja de delincuentes, enamorados y asesinos, antihéroes que roban bancos y matan policías, esos en los que nadie creía, ni antes, ni ahora.
  10. La noche de los muertos vivientes (George A. Romero) Estados Unidos. Una cinta de bajo presupuesto, que se considera entre las mejores de ese año en los EE.UU. Podría decirse que es el film arquetípico de las películas de zombies, pues con ella nació el subgénero del terror dedicado a estos horripilantes resucitados comedores de carne.
  11. Érase una vez en el oeste (Sergio Leone) Italia. Obra insignia del spaghetti western que relata la trama alrededor de la matanza de una familia entera, en una zona alejada y desértica en el oeste de los EEUU. Crimen, traiciones e intereses corporativos son los ingredientes de esta magnífica película.
  12. Ufa con el sexo (Rodolfo Kuhn) Argentina. Probablemente poco conocida, pero importante porque, entre otras cosas, nunca se proyectó en su país de origen, fue prohibida bajo el pretexto de ser inmoral. Relata el enamoramiento de un chico “bien” con una prostituta. Una mirada crítica a temas sexuales, hecha de forma poco ortodoxa para su época.

Esta página se publica también en la revista Rascacielos.

Fast food gourmet: un oxímoron posible

Resulta que comer significa tanto. Que cocinar es una dimensión de infinitas posibilidades.

IMG_8234Quienes gustan de probar nuevos sabores y se consideran perfectos invitados, porque agradecen todo lo que les invitan y lo aprecian en cada bocado, no siempre se percatan que quien cocina puede pasar por inenarrables procesos de creación.

Cuando comenzó el proyecto de Gustu con las escuelas Manq’a, el trabajo de construcción de una red de pequeños productores locales y toda esa fantástica y deliciosa revolución gastronómica que ya está transformando tantas cosas en el país, también diseñaron un nuevo concepto, que ahora está en funcionamiento. Sigue leyendo

Casera, ¿me das un verde?

Muy temprano, cuando las calles aún están vacías de prisa y estrés, María Velásquez ya está firme en su puesto de trabajo, en días laborales, fines de semana y feriados. Como muchas otras mujeres, trabaja desde niña; cuando tenía siete años ayudaba a su tía en su puesto del Mercado Lanza. María ha crecido en medio de esos aromas frescos. Ya adulta, decidió instalar su propio quiosco en el barrio de San Miguel. Comenzó con zumos de naranja.

“Había un señor que quería bajar su peso y me preguntó si tenía apio. ‘No’, le he dicho, y me ha respondido que él iba a traer. Volvió con su apio y su jengibre, yo le he puesto manzana y así hemos comenzado con el jugo verde”, ahora todos lo hacen, me cuenta. “Las señoras del gimnasio que veían el jugo, venían y me preguntaban qué le había dado al señor, ‘yo quiero igual’ me decían. Con el tiempo hemos hecho más variedades, como el rojo, con manzana, remolacha y zanahoria, y el azul, con naranja y arándano”.

María conversa poco y observa mucho. Reconoce a sus clientes desde lejos, “¿cuál vas a querer, mamita?”,   “acabá tu vaso, te voy a aumentar”, dice. Así se hace querer, simple y francamente, con esas manos hábiles y su mirada silenciosa que tanto dice.

MariaVelasquez web

Esta página también se publica en la revista Rascacielos.

Cosecha 68, clásicos entre los clásicos

1968, del calendario gregoriano, fue de revoluciones, el año de los cambios profundos en la cultura occidental. Factores trascendentales para distintos países, como los movimientos por los derechos civiles, las protestas contra la guerra de Vietnam, el asesinato de Martin Luther King, la “primavera de Praga” y la represión al Consejo Nacional de Huelga, conocida como la matanza de la plaza de Tlatelolco, en México, cuando se realizaban los Juegos Olímpicos, son algunos de los hitos que marcaron un antes y un después, tanto para los escenarios políticos, sociales, económicos y, por supuesto, culturales.

Si tuviésemos que encontrar un eje narrativo a lo vivido entonces podría decirse que está vinculado a los movimientos sociales, en el sentido noble del término, que brotaron desde diferentes sectores, sobre todo estudiantiles, clamando por mayor justicia y en contra del autoritarismo.

La cartelera de hoy es una selección –muy breve- de películas estrenadas en 1968, una época en la que el cine era aún un trabajo casi hecho a mano, con recursos exclusivamente analógicos, sin el despliegue de los efectos especiales digitales y en el cual la historia era sustentada por los personajes, la actuación y una buena banda sonora. Ese año nacieron joyas cinematográficas que entraron a la historia como pioneras en lo suyo, piedras fundamentales que han sido la guía e influencia de muchos cineastas, hasta la actualidad. 1968 fue, sin duda, un gran año para el mundo.

Sigue leyendo