La magia de lo intrascendente

El exceso, la desmesura y la estulticia. Hombres cegados por sus apetitos de dinero, poder y control. Los Musk, los Xi, los Putin, los Raisi, los Ortegas del mundo, los que desaparecen a miles cada día, los que arrasan con la selva, con el agua y con el aire. Desaforados. En esta modernidad líquida las exageraciones están a la orden y son abigarradas, por así decirlo; algunas provienen de la inquina y del rencor, otras de la codicia y del egoísmo. Todas dañan. La necedad no da pie a la templanza.

En Generación de la abundancia (EEUU, 2018) la fotógrafa Lauren Greenfield hace un repaso a los excesos del “sueño americano” durante los últimos 30 años; un recorrido que logra captar el interés por conocer en qué han acabado las tribulaciones de aquellos a quienes ha seguido con su cámara. El periplo es variado, incluye a adolescentes en Los Ángeles, hijos de famosos que se refugian en las fiestas, el sexo y las drogas; raperos que se transformaron con insólitas fortunas; stripers adictas a los billetes, actrices del cine porno con extraños vicios y magnates en busca de añadir más a sus cotidianos excesos. Jackie Siegel, por ejemplo, que hizo construir la casa más grande de los Estados Unidos o Huang Qiaoling, el ciudadano chino que edificó una réplica de la Casa Blanca en medio de sus campos de arroz. Un recomendable documental sobre la exacerbación de la abundancia, disponible en Prime Video.

Otras formas que adquieren los excesos de la actualidad provienen de la digitalización y la hiperconectividad. El narcisismo, la exacerbación de la trivialidad, la búsqueda del elogio y la necesidad de exposición, buscando algo que en realidad no está ahí, son algunos de los padecimientos que ha ocasionado.

Para muestra, un botón:

Sigue leyendo «La magia de lo intrascendente»

Fernando Arze Echalar: “La creación constante es una necesidad”

¿De qué manera encuentras tu lugar en el mundo? A veces es de una forma suave; sin dudar, solo caminas y haces. Otras, deteniéndose en alguna parte del camino, mirar alrededor y darse cuenta de que nada de eso tiene sentido para ti, aunque parezca lo indicado. Esos son los momentos en que, con la claridad suficiente y si te das la oportunidad de escucharte a ti mismo, puedes lograr la lucidez espiritual para dar un giro a tu vida. Tomar esa decisión que jamás habías siquiera supuesto. Hacer ese cambio determina la diferencia entre lo que vives y lo que en realidad quieres vivir.

La primera vez que supe de Fernando fue en 2012, diez años ya, en el Teatro Municipal de La Paz, dirigiendo la obra “Arte” (Yasmina Reza), que sorprendió con una refrescante propuesta, una comedia moderna, algo diferente a lo que solíamos ver en nuestros escenarios. El elenco estaba compuesto por tres de nuestros mejores artistas, Luigi Antezana, Cristian Mercado y Gory Patiño.

“Arte” fue una especie de detonante para todo lo que sucedió después. Surgieron nuevas ideas y propuestas, que lo animaron a dejar Brasil y trasladarse de vuelta a su tierra natal, donde ha estado haciendo mucho teatro y mucho cine. Su oficio ha sido siempre la brújula con que ha definido los cambios en su vida. “Agradezco la cantidad de trabajo que he podido hacer en Bolivia. Lo lindo aquí es que se puede hacer de todo, de cierta forma es más fácil hacer cosas aquí, que en otros países”.

Sigue leyendo «Fernando Arze Echalar: “La creación constante es una necesidad”»
A %d blogueros les gusta esto: