Hace poco les contaba que los Estados Unidos se llevan la mayor tajada de los ingresos por venta de taquilla en su país y en buena parte del mundo. Uno de los factores que influyen en esto es la existencia de sus grandes estudios. Son corporaciones gigantescas que deciden los destinos del cine, qué producir, cuándo, dónde exhibir, etc.
En contrapartida, existen los independientes, aquellos que optan por financiar sus obras por cuenta propia. Generalmente, estas películas tienen presupuestos menores y se hacen en condiciones precarias, en relación con las otras. Su temática, además, se distingue por no seguir los lineamientos del mercado, sino por contar historias más cercanas a la vida de las personas, retratan la realidad y la cotidianeidad, en un tono más intimista que las que arrasan con la taquilla.Sigue leyendo «Cuánto cuestas, cuánto vales: la independencia en el cine»