Supongo que todos los que se divirtieron viendo su posible yo futuro, saben que cedieron toda su información, como datos de cookies, archivos de registro, identificadores de dispositivos, datos de ubicación y más de manera irrestricta a quién sabe quién, ¿cierto?
Está claro, salvo excepciones a la regla, la mayoría de nosotros pasará por la temida “tercera edad”. Mientras más jóvenes somos, más nos molesta, pero a medida que uno crece se va convenciendo que tan mal no está. Incluso, nos hacemos selfies para creer que no nos veremos muy destruidos. Finalmente, todo es tan relativo. Hace algunos siglos era viejo quien pasaba de los 35, mientras que hoy vemos cada vez más abuelos de 95 y 100 años que aún salen a comprar el pan y tomar unas copas de vez en cuando.
El caso es que la edad es una ventaja si uno se permite acumular experiencias y aprendizajes que irá aprovechando a lo largo del tiempo, en esa dinámica llamada existencia. “Más sabe el diablo por viejo, que por diablo”, dice el dicho. “La experiencia es la madre de la ciencia”, dice otro. La marchitez de la piel puede ser bien aprovechada o bien sufrida, según como seamos, digo yo.Sigue leyendo «#FaceApp Challenge: los rostros de la vejez como trendig topic»