Su intensidad, ambivalencias y contradicciones hacen del cine una experiencia necesaria. Las películas son un ejercicio social y de conexión. Como todas las expresiones artísticas, me dirán. Cierto. Mas el cine nos ofrece un refugio distinto, podemos sumergirnos por un par de horas, al amparo de molestias externas (siempre y cuando apaguemos el teléfono) en una historia que puede cautivar, alegrar, asustar o entristecer, pero que fundamentalmente, nos hace pensar distinto, así sea por un instante.
También creo que, aunque estemos solos, ver una película es un ejercicio de relacionamiento amoroso en el sentido más noble del término; hay historias que (idealmente) pueden reconciliarnos con el mundo. Por eso es esencial elegir y buscar títulos más allá de los dictados publicitarios. Unas más que otras, merecen nuestras horas robadas a la rutina y desde aquí les ofrecemos algunos datos y listas que esperamos les resulten, al menos, informativas.
Sigue leyendo «#DíasDeCine – premios y festivales»