A los 11 años, era una niña bastante apática, sólo me gustaba leer, devoré la Colección Billiken, todos los números de Mafalda, Cuentos Escogidos, El Tony, D’Artagnan, varias novelas de Agatha Christie y un montón de literatura de dudosa calidad, entre ciencia ficción y misterio. Sin embargo, no tenía ninguna cualidad especial, ningún talento queSigue leyendo «Mago Veo-Veo ¿dónde estás?»