¿Cuántas películas bolivianas vimos este año? Me animo a asegurar que la mayor parte de los que revisemos esta lista no hemos visto ni la mitad. Las razones son múltiples. Por un lado, buena parte de estos estrenos no pasaron por las salas comerciales. Por otro, por el público, que parece dividirse en tres tipos. Hay quien de inicio reclama la calidad, afirmando que su tiempo es muy valioso para ser desperdiciado en una mala película, dando por hecho que no vale la pena el esfuerzo. Otros, sin embargo, apuestan por el entusiasmo de ver y promover lo nuestro, pues el cine boliviano requiere apoyo para crecer y mejorar. Esa actitud  refleja un optimismo envidiable, por llamarlo de algún modo, es el autoconvencimiento de que el simple hecho de que hacer una película y ponerla en salas significa un triunfo. La tercera opción, algo más racional, sostiene que una película que valga la pena debe conquistar al público por sus elementos propios, sin importar la nacionalidad. Personalmente, me debato entre la segunda y la tercera, excepto si ya conozco al director y sé qué esperar de sus obras.

Sea lo que fuere, entre los variopintos obstáculos que las producciones nacionales deben sortear, está la deficiente promoción de los estrenos. Esto pasa, la mayor de las veces, por un tema presupuestario, pero también por una cuestión de iniciativa y tiempo, pues las redes sociales son una herramienta que, sin mayor costo, pueden optimizar la difusión de prácticamente de cualquier cosa.

Nuestro cine avanza, sin duda, cada año hay más cantidad y en varios buenos casos, también hay más calidad. Entre los nuevos cineastas que se animan a dedicarse al cine, aportando con esas visiones frescas que tanto se necesitan y las facilidades en tecnología y nuevas vías de financiamiento, el rubro crece, se diversifica y se enriquece. Aún se requiere mayor solvencia y prolijidad, donde la falencia más clara se palpa en el guión, el cimiento mismo de toda película. En todo caso, si bien en 2018 Muralla dejó la vara muy alta para siguientes producciones, este año tuvimos también títulos que nos enorgullecen. Tú me manques es un ejemplo enorme de ello.

Dicho esto, dejamos para los registros la lista de títulos cuya existencia hemos logrado conocer. Varios se han estrenado en sus ciudades de origen y ahí se quedaron, por lo que en el resto del país poco o nada se ha sabido.

  1. Anomalía. Sergio Vargas. Disponible en http://www.mowies.com
  2. Avaroa, el sol de la gloria. Camilo Maldonado.
  3. Bolivia: Rutas de independencia. Luis Mérida Coimbra.
  4. Compañía, Miguel Hilari
  5. Cuando los hombres quedan solos. Fernando Martínez.
  6. El duende, Erick Cortez. Disponible en http://www.nexosfilms.com.
  7. Entre santos, cholas y morenos. Okie Cárdenas.
  8. Fuertes, Oscar Salazar.
  9. Invención de la naturaleza, Sergio Bastani y Alejandro Sescosse.
  10. La tonada del viento, Yvette Paz Soldán.
  11. Luces y sueños, Roberto Carreño.
  12. Rossy, Edwin Ariel Arancibia Ledezma
  13. Santa Clara, Pedro Antonio Gutiérrez. Estreno el 25 de diciembre.
  14. Tú me manques, Rodrigo Bellot.

Por supuesto, ha habido más estrenos, cuyo alcance ha sido muy local, sobre todo de cortometrajes y documentales. Adicionalmente, La Paz y El Alto han tenido la buena fortuna de que el Festival de Cine Radical ha puesto al alcance de un ávido público un buen número de estrenos, locales e internacionales.

Respecto al próximo año, éstas son algunas de las producciones que se hallan en camino y que, entusiastas, esperamos conocer.

  • Añoranzas. Rubén Villarroel
  • Contado por el viento. Okie Cárdenas
  • Dreamer. Hernán Hurtado
  • Esperar en el lago. Okie Cárdenas
  • Gaspar. Diego Pino
  • La casa del sur. Carina Oroza
  • Mi Socio 2.0, Paolo Agazzi
  • Perdidos en septiembre, Rodrigo Ayala
  • Pseudo. Gory Patiño
  • Sirena. Carlos Piñeiro
  • The shades. Jeff Sun

¡Feliz 2020, con buen cine, para todos!

Esta página se publica también en la revista Rascacielos.