#FaceApp Challenge: los rostros de la vejez como trendig topic

Supongo que todos los que se divirtieron viendo su posible yo futuro, saben que cedieron toda su información, como datos de cookies, archivos de registro, identificadores de dispositivos, datos de ubicación y más de manera irrestricta a quién sabe quién, ¿cierto?

Está claro, salvo excepciones a la regla, la mayoría de nosotros pasará por la temida “tercera edad”. Mientras más jóvenes somos, más nos molesta, pero a medida que uno crece se va convenciendo que tan mal no está. Incluso, nos hacemos selfies para creer que no nos veremos muy destruidos. Finalmente, todo es tan relativo. Hace algunos siglos era viejo quien pasaba de los 35, mientras que hoy vemos cada vez más abuelos de 95 y 100 años que aún salen a comprar el pan y tomar unas copas de vez en cuando.

El caso es que la edad es una ventaja si uno se permite acumular experiencias y aprendizajes que irá aprovechando a lo largo del tiempo, en esa dinámica llamada existencia. “Más sabe el diablo por viejo, que por diablo”, dice el dicho. “La experiencia es la madre de la ciencia”, dice otro. La marchitez de la piel puede ser bien aprovechada o bien sufrida, según como seamos, digo yo.

Hoy seleccionamos historias de personas viejas de verdad, interpretando a viejos de verdad. No están las obvias, como Gran Torino, El hijo de la novia, Mula o Nebraska, que justamente por ser grandes películas, es más probable que ya ustedes las hayan visto. La lista de hoy tiene otros títulos, tan buenos o mejores, con relatos que hablan de que muchas veces la forma de encarar la vida radica, esencialmente, en la actitud, o como dijo Rilke: Deja que la vida te suceda. La vida está en lo correcto, siempre.

  1. Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera. Kim Ki-duk, Corea del Sur, 2003. Uno de los filmes más valorados de este gran director, ganador del premio del público en San Sebastián. De un género indefinible, es más un poema en imágenes que refleja con exquisitez las etapas de la vida a partir de las estaciones, en el marco de un precioso paraje.
  2. Elsa y Fred. Marcos Carnevale, Argentina, 2005. Elsa (China Zorrilla) tiene 82 años y más energía que cualquiera. Tiene claro que la vida es corta y que el tiempo está para aprovecharlo. Conoce a Fred, un serio y convencional viudo, a quien atrapará en el torbellino de su entusiasmo. Hicieron un remake hollywoodense, de gran reparto y escasa factura.
  3. Lejos de ella. Sarah Polley, Canadá, 2006. Una muy bien lograda ópera prima, dirigida por la actriz fetiche de Isabel Coixet, acerca de cómo una pareja de muchísimos años, cuya vida transcurre apaciblemente, se resquebraja por una enfermedad. Sin melodrama, expresa prolijamente las emociones de personajes enfrentados a algo que jamás imaginaron.
  4. En el séptimo cielo. Andreas Dresen, Alemania, 2008. ¿Qué pasa cuando una mujer le ha dedicado 30 años de su vida a un buen hombre y, repentinamente, se siente enamorada de otro? Esa es la insólita historia de Inge, para quitarnos los prejuicios acerca de la inexistente distancia entre la edad y la pasión.
  5. Arrugas. Ignacio Ferreras, España, 2011. “Se ve que no hay nada como una buena paranoia para mantenerse joven”, dice el protagonista al ver a una anciana escapar de un imaginario secuestro. Una bella narración sobre lo maravillosa que puede ser la amistad en cualquier etapa de la vida. Película animada, basada en el cómic homónimo de Paco Roca (Premio Nacional de Cómic 2008). Ganadora de dos premios Goya.
  6. El postre de la alegría (Paulette). Jérome Enrico, Francia, 2012. Paulette es una anciana amargada, pobre y racista; vive en un suburbio parisino y está a punto de perder su vivienda. Un evento en su barrio hará que se anime a explorar el negocio del tráfico de drogas, con consecuencias de todo tipo. Una muy llevadera comedia.
  7. Cuatro notas de amor. Dustin Hoffman, Reino Unido, 2012. A sus 75 años, Hoffman debutó como director con esta divertida historia, llena de música y ambientada en un hogar para músicos retirados en algún lugar de Inglaterra. La tranquila vida de sus huéspedes se ve de pronto alterada con la llegada de una famosa cantante de ópera, conocida por su ego y mal carácter. Además, la casa de retiro, está a punto de ser clausurada. Con la gran Maggie Smith y música de Darío Marianelli.
  8. 45 años. Andrew Haigh, Reino Unido, 2015. Con un soberbio trabajo actoral de Charlotte Rampling y Tom Courtenay. Ellos son una feliz pareja que está a punto de celebrar 45 años de matrimonio, cuando de un instante para otro, todo parece descomponerse, al recibir él la noticia de que el cadáver de su novia desaparecida décadas atrás ha sido encontrado.
  9. Hannah. Andrea Pallaoro, Italia, 2017. Interpretada también por Charlotte Rampling, de forma magistral. El personaje discurre sus días casi siempre silente, como un fantasma, pero transmitiendo al mismo tiempo un dolor sordo e inexplicable. Hannah es una mujer de setenta y pico, a quien vemos enfrentar -con la mayor solvencia de que es capaz- una vida en solitario, rechazada por su familia y por sus vecinos cuando su marido es encarcelado.

 

Esta página se publica también en la revista Rascacielos.

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